Foto: E.TC

martes, 26 de octubre de 2010

Murió el Pulpo Paul


El pulpo Paul ha muerto, las noticias lo dicen y lo único que me viene a la cabeza en estos momentos es el poema de Dylan Thomas; “Y la muerte perderá su dominio”.
El mundial fue el lugar donde Paul reto a la muerte, y lo reto desde una trinchera que fue su pecera, y lo reto con millones de lugartenientes que estábamos al tanto de lo que diga el Profeta… España está de luto, Alemania feliz, y nosotros, los que nos divertimos con sus profecías, celebrando el poema de Dylan que le cae muy bien a éste Profeta del mundial…


Y la muerte perderá su dominio...

Y la muerte perderá su dominio.
Los muertos desnudos serán un solo muerto.
Con el hombre en el viento y la Luna de occidente;
cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos.
Donde hubo codos y pies aparecerán estrellas.
Y aunque se sumerjan en profundas aguas tendrán que resurgir.
Y aunque los amantes se extravíen perdurará el amor.


Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Bajo los remolinos del mar
aquellos que yazgan largamente no morirán en la tempestad
retorciéndose en el tormento, cuando cedan los tendones
atados a una rueda no podrán destrozarse;
entre sus manos la fe se romperá en dos
y el Unicornio del mal los atravesará.
Y hendidos por todas partes no se desmembrarán.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Nunca más las gaviotas gritarán en sus oídos
o se romperán las olas tumultuosamente en la ribera;
allí donde se abrió una flor nunca más otra flor
ofrecerá su cabeza a los golpes de la lluvia.
Y aún locas o muertas como clavos
atravesarán la margaritas con sus cabezas de señoras;
irrumpiendo sobre el Sol hasta que el Sol se desprenda.
Y la muerte perderá su dominio.