La emoción por el premio a Vargas Llosa, me devuelve las ganas ingenuas, primerizas de volver a leerlo. Feliz me pierdo en Amazonas a buscar algo del flamante nobel, y encuentro en una edición muy cómoda pero casi nueva de los Jefes y Los Cachorros. Debo confesar que ese libro fue el primero que leí de Vargas Llosa, lo tenía mi tío junto a un libro de Raíces y se Presume Inocente. Pichula Cuellar fue un personaje que se me quedo grabado o la escena desoladora cuando Cuellar y Chingolo creo, regresan “aplanando calles” mudos, sin hablar; ambos aún no “agarraban plan”. Estaba muy chico cuando lo leí.
Decía que en ese viaje por Amazonas, compré nuevamente el libro, y curioseando veo una edición muy limpia y casi nueva de Confabulario de Juan José Arreola. Es una edición económica que hace tiempo saco Oveja Negra. Estaba muy bonita, se veía nueva y no lo pensé dos veces.
Maestro este librito cuánto está.
Cinco lucas
Cuatro pues, se puede?
Ya pues.
Ven lo generoso que es Vargas Llosa, de alguna u otra manera te lleva a buenos libros.
Hace mucho tiempo leí un cuento de Arreola que se llamaba el Guardagujas. Quedé impactado. Qué hermoso cuento pensé. Al inicio creí que era un cuento de Kafka, pero luego el amigo que hizo la lectura dijo que era de un mexicano; Juan José Arreola. Más tarde quise leerlo, pero siempre le tuve miedo, hasta ahora. Es un hombre sabio, y se nota cuando uno lo lee…
Más tarde, un amigo me regalo un libro que es una antología que Monsivaís hizo del cuento mexicano, estaba otra vez Arreola con un cuento magistral; El PRODIGIOSO MILIGRAMO.
Voy a ver cómo subo por acá el cuento completo, por el momento les dejo un videíto
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